“El 19 de noviembre de 1493 en Puerto Rico no pasó na’” Por Rafael Acevedo-Cruz

“Nos habían hecho el cuento al revés,
Nos mienten sin permiso”.
– Cultura Profética.

 

El 19 de noviembre de 1493 en Puerto Rico no pasó na’.
Por Rafael Acevedo-Cruz

El 25 de julio de 1952 se inauguró el Estado Libre Asociado de Puerto Rico. En medio del festejo, Muñoz Marín pronuncio un discurso donde afirmó que con el “convenio” entre “estados”- el de Puerto Rico y el de los EEUU- ratificado por el pueblo en las urnas, se había liquidado “todo vestigio de colonialismo” en la isla. Hasta entonces eso es lo que habíamos sido, un mero territorio de extranjeros (españoles, y norteamericanos). No habíamos tenido un gobierno propio, una bandera, un himno, etc. El discurso de Muñoz fue la puerta que se abrió hacia la forja de esa identidad, hacia la creación de una nación. Para ello había que producir una historia. Inmediatamente se buscó de entre los intelectuales del momento– historiadores, arqueólogos, literatos– para la contribución de tal magno proyecto. Surgen héroes nacionales, se modifica el himno, se decide usar la bandera mono-estrellada (la misma que don Pedro usó en los ’30 y se le llamó disidente), en 1954 se fundó el Instituto de Cultura Puertorriqueña; en fin, todo un andamiaje político para la creación de una memoria colectiva. Y de todos las cosas que se pudieran hablar al respecto me quiero detener en sólo dos: “nuestros 500 años de historia” y la fecha del 19 de noviembre de 1493.

Escribir historia no es tarea fácil. Uno se encuentra con escoyos como la falta de documentación, documentos incompletos, o desmejorados por polilla, la humedad, etc. También la falta de instrumentos para excavación, líquidos para la prueba de fósiles, y cerámica o peor aún, empezar un proyecto histórico/arqueológico en la cuenca del Caribe que nadie ha trabajado, hacen del historiar un camino arrido. ¿Cuán difícil pudo haber sido entonces en 1954? Pero había que hacerlo pues se estaba haciendo patria. Irresponsablemente los académicos, por falta de conocimiento– por razones parecidas a las recién expuestas– decidieron escribir una historia con muy poca información sobre nuestros indios. Esto produjo varias cosas: un desconocimiento casi absoluto de nuestros indígenas, algo meramente superficial, de igual manera con nuestra cultura negra, y una exaltación exagerada hacia la cultura europea. Como prueba de esto: ¿Cuánta mitología africana o indígena sabemos? Más quien no conoce La Ilíada de Homero, o al menos ha oído de ella o en el peor de los casos ha visto la película Troya, o si no la ha visto porque odia a Brad Pitt, sabe de ella. Como resultado la historia se empezó a narrar de 1493 pa’ca, desde la llegada de los españoles, como si antes no hubiera ocurrido nada importante. Pues sepamos, y por no hablar del poblamiento ancestral de América, y de las Antillas, la primera evidencia de poblamiento humano inicial en Puerto Rico, es el yacimiento de angostura, en Barceloneta, y data unos 4,000 años antes de Cristo (1) . O sea, que cuando Cristo estaba muriendo en la cruz, ¡aquí en la isla había una cultura hecha y derecha! Lamentablemente, que mucho sabemos de diezmo y ofrenda, y de mil y una otra cosa más, y que muchas otras cosas ignoramos ¿no? Somos una sola sangre. Por eso hacemos el llamado al estudio de una historia integral. Y exhortamos de nuevo a romper con el maldito insularismo.

Por otro lado, cuando se construía nuestra nación había que escoger una fecha importante, trascendental. Los otros países del mundo lo tenían (cada uno celebra su día de independencia al menos) y, como este es el país del “porque no”, se escogió una fecha: 19 de noviembre. Y ¿Qué querían el 23 de septiembre? Ja. No se podía. Muñoz estaba de a buenas con los gringos, y había que presentarles nuestra mejor cara. Por lo tanto, vemos a la historia trabajando a favor del estado, presentándonos el día que ni la cara asomamos, como el de mayor envergadura en nuestra historia, el día del descubrimiento de Puerto Rico.

El descubrimiento europeo de América implico sangre, sudor y lágrimas– La Española, México, y Perú. Este no fue el caso del 19 de noviembre de 1493 en Puerto Rico. Para poder entenderlo mejor veamos un breve relato histórico, según el historiador Salvador Brau, de lo que ese día sucedió. “Descubierto Haití (1492) Colón regreso a España. Los reyes, satisfechos con el éxito obtenido, mandaron prepárale una segunda expedición de 17 buques, que zarparon de la bahía de Cádiz el 25 de septiembre de 1493” (2). La intención de Colón desde un principio era regresar a Haití donde había dejado un grupo de españoles en el fuerte navidad. Señala Brau, “urgíale a Colon el regreso a la Española…”. Él les había prometido que regresaría y además en este fuerte ya tenía España un punto de interés para desarrollar su plan de expansión. Entonces, de camino a su destino Colon se encuentra un “grupo de islotes tan numeroso que mereció en conjunto el nombre de Las once mil Vírgenes”. Siguiendo su ruta es que “llegando el día 19 (de noviembre) al ángulo oeste de Boriquén, atrajo la atención del Almirante una espaciosa bahía…”. Por lo tanto, “la necesidad de proveerse de agua algunos buques, indujo a hacer alto en aquella bahía…”. También se quería “aguardar la llegada de algunas naves, que por sus condiciones marineras rezagábanse mucho en la marcha, para llegar con la flota reunida a la Española…” (3). Hecho lo propio, 2 días después se marchan de la isla y ahí acabo todo lo concerniente a Puerto Rico y esta fecha.

Para añadir insulto al descaro, otro historiador, J. L. vivas Maldonado, recoge un interesante testimonio del diario del doctor Diego Álvarez Chanca, nada más y nada menos que cuña’o de Colón. “llegó de allí a otra grande, que llamó Sant Juan Baptista…donde pescaron todos los navíos diversas especies de pescados, como sábalos y sardinas algunas, y en mucha cantidad lizas…salieron en tierra algunos cristianos y fueron a unas casas…no vieron aquí alguna gente, debieron huir cuando los navíos vieron” (4). Según este dato en ningún momento el Dr. Chanca nos dice que Colón pisó tierra, por lo que uno infiere que su cuna’o no iba a omitir un hecho tan importante, aunque nos pudiéramos equivocar. Pero retomando a Brau, vemos en unos documentos de unos pleitos por tierra, varios testimonios que comprueban que Colón nunca pisó tierra en nuestra isla. Uno de los testigos, Francisco de Morales dijo: “que vio como [en el segundo viaje] el dicho almirante saltó en tierra en la isla que se dice marigalante, y tomó allí la posesión por sus altezas…y en esta isla de San Juan…no saltaron en tierra, pero que les puso nombre a todas el dicho almirante” (5). Por lo tanto, esa imagen que tenemos en nuestras mentes de un Colón llegando con la bandera de la corona, arrodillándose y enterrando una espada en tierra frente a unos indios asustados, aquí en Puerto Rico nunca ocurrió. Menuda historia ésta que escogieron del 19 de noviembre, donde ni siquiera hubo contacto alguno con los indios. De hecho, si pudiéramos remontarnos al el 19 de noviembre de 1493 y visitásemos el cacicazgo del Cacique Arecibo, por ejemplo, y le preguntásemos que opinaba de la llegada de La Niña, de la Pinta, y de la Santa María, yo imagino una cara de sorpresa, extrañeza, de desconcierto. Por eso vale la aclaración, en el caso de Puerto Rico, descubrimiento no es igual a genocidio. Pues no es sino hasta 1508, 15 años después de aquella vez que se bajaron algunos españoles a mear –diría yo, cuando bajo Juan Ponce de León, empezó el proceso de conquista y colonización de Puerto Rico; y entonces después de esta fecha es que empieza toda esa historia triste de abuso y genocidio que muchos conocemos.

Yo no pretendo tener “La Verdad”, pero hay una historia. Sólo cuestiono y señalo como se cuenta esta historia; como nos llega la información; como influyen los medios en ésta narrativa; como también influye el poder para construir La Historia. Entonces, hablo desde la conciencia; como cuando se es adulto y uno nota los múltiples defectos de sus padres, pero no por eso se les deja de amar. Yo amo a mi patria, pero nuestra historia no empezó hace sólo 500 años y el 19 de noviembre de 1493 aquí no pasó na’.

(1) Francisco Moscoso, Sociedad y Economía de los Taínos. Rio Piedras: Editorial Edil, 2003, p. 17. Recomendamos al lector la lectura completa del ensayo, pp. 3-66.
(2) Salvador Brau, Historia de Puerto Rico. San Juan: Editorial Coquí, 1966, p. 15.
(3) Salvador Brau, La colonización de Puerto Rico. San Juan: Instituto de Cultura Puertorriqueña, 1981. pp. 26, 34, 35-6.
(4) J. L. Vivas Maldonado, Historia de Puerto Rico. Nueva York: L. A. Publishing Company, Inc., 1974, p. 76.
(5) Brau, La Colonización, p. 38

Reproducido con honor y el permiso de Rafael Acevedo-Cruz para Emetrece Productions…

About these ads
  1. No trackbacks yet.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 5.457 seguidores

%d personas les gusta esto: