¡EL RAP CUBANO NO TIENE MAYORAL!

“La mentira puede correr un año, pero la verdad la alcanza en un día”
– proverbio nigeriano

No sé si debería dirigir esta respuesta a Lucia Corrales, la supuesta periodista que opto por escribir “Los raperos cubanos se olvidaron del mayoral,” un reporte amarillista, difamatorio y acusador lleno de falacias para utilizarme en pro de hacerse conocer. O si debería dirigirme a Jorge Rodriguez, la fuente principal y editor del artículo, persona que lleva una campaña en mi contra por casi un año. Quizás, en vez, debería dirigirme al público fresco, a las personas que ambos nombrados convirtieron en jueces y testigos. O sea, a la mayoría de las personas que leerán esto.

Opté por ustedes, el público. Creo que a diferencia de los nombrados, ustedes pueden formar sus propias conclusiones.

Antes de comentar sobre el artículo nuevo, creo que es mi deber esclarecer algunos puntos del pasado para ponernos todos en la misma página de la historia.

Había una vez… que Jorge fue un supuesto amigo. Tuvimos varios encuentros a través de La Madriguera y la Asociación Hermanos Saíz de La Habana (organización cultural de la juventud cubana) donde él trabajaba cuando lo conocí. A través de los años escribimos par de importantes y lindos artículos juntos sobre el rap cubano y llevamos adelante una linda amistad. Pero, a finales del año pasado cuando la Prensa Asociada publicó su investigación sobre las operaciones para manipular a músicos cubanos por parte de la USAID, Jorge rápidamente se delegó mi crítico. Envés de dirigirse a mí personalmente, escribió una reflexión por Facebook titulada “Lo que no dice AP ni Melisa Riviere.” A mí no me lo escribió, fue para ustedes, yo me enteré por terceros días después.

En su ensayo sensacionalista Jorge me acusó de conspiración sediciosa, espionaje, y manipulación mediática. Sospecho que buscaba crearme problemas gubernamentales, a lo “chivatón.” Pero en un ambiente político alterado por el anti-terrorismo y la contra-inteligencia, fíjense, no los tuve, porque lo que Jorge reflexionó, sencillamente no es verdad. Él fabricó la mayoría de la información que presentó y lo que no fabricó, lo tergiversó para cumplir con su agenda.

Me imagino que estas son tácticas que estaría desarrollando en su nuevo rol de periodista para Diario de Cuba, noticiero independiente financiado por los mismos fondos que la Prensa Asociada reporto suministraron el intento de manipular al rap cubano. Ambos, Creative Associates, la organización a cargo del programa político, y Diario de Cuba, son financiados por becas del Departamento de Estado estadounidense (el segundo a través del National Endowment for Democracy), ambos orientados hacia la aceleración del cambio político en la isla. O sea, para usar el vocabulario de Jorge, ambos tienen el mismo “mayoral.”

A finales del 2014, Desmond Butler, un periodista de La Prensa Asociada, se comunico conmigo para solicitar una entrevista porque mi nombre aparecía en varios de los documentos que ellos adquirieron de Creative Associates. La organización, financiada por la USAID, intentó utilizar la música popular cubana y sus artistas para tratar de acelerar una transición política en la isla. Aunque la manipulación de un grupo de música no es suficiente para causar un levantamiento social, sabemos que hay una correlación entre la música y los movimientos sociales. Utilizar a músicos fue solo una parte, un eslabón de varios programas conjuntos que formaban una orquestación más amplia.

Hagamos una pausa intelectual. Soy antropóloga y escribo sobre los aspectos socioculturales del rap. Entre mis publicaciones más conocidas esta “Entre |<< (rebobinar) y > (reproducir): la realización de ‘Son Dos Alas.’” Este ensayo, inaugurado en la Revista Movimiento bajo la curaduría editorial del mismo Jorge (edición #10; p. 17-24), vislumbra el valor político del rap como arma ideológica dentro de la “batalla de ideas.” Pero aun mis previas investigaciones no me prepararon para la sorpresa que me lleve cuando la Prensa Asociada me comento que tenía pruebas que un programa de la USAID trato de manipularme a mí y algunos de los protagonistas de mis estudios doctorales.

La Prensa Asociada me mostro una incontable cantidad de documentos sobre el programa orientado a manipular artistas en Cuba, incluyendo a Silvio Rodriguez, Pablo Milanés, Los Aldeanos, y entre ellos, a mi. Al contrario de los raperos y músicos en la mira, yo no fui un blanco de interés del programa, sino un riesgo a la seguridad de su operación.

 

Dos horas de una agenda de trabajo de Creative Associates (2009) Publicado por La Prensa Asociada 2014; paginas 22-23 Dos horas de una reunión en Creative Associates (1-3PM) para asesorar las personas de interés para su programa. Preguntas: ¿Cuales son sus agendas? ¿En que se basa su sistema de valores? ¿Cuales son los temas de sus canciones? ¿Cual es su relación con el estado? ¿De que manera estos grupos no serian clasificados como “oposición política?” ¿Cual es su relación con Miami?

Dos horas de una agenda de trabajo de Creative Associates (2009)
Publicado por La Prensa Asociada 2014; paginas 22-23
Agenda de trabajo para una reunión en Creative Associates (1-3PM) dedicada a definir su estrategia y asesorar las personas de interés para su programa. Nombres: Aldeanos y Comisión Depuradora (incluyendo a Silvito el Libre), M13 – Melissa Riviere, Silvio Rodriguez, Pablo Milanés, el exilio, el gobierno cubano (Agencia Cubana de Rap, Asociación Hermanos Saíz, Movimiento Nacional de Video, organizadores de conciertos), el equipo de Juanes. Preguntas: ¿Cuales son sus agendas? ¿En que se basa su sistema de valores? ¿Cuales son los temas de sus canciones? ¿Cual es su relación con el estado? ¿De que manera estos grupos no serian clasificados como “oposición política?” ¿Cual es su relación con Miami?

 

Reporte de Bozic para Creative Associates (2009) Publicado por La Prensa Asociada 2014; página 36 “El otro riesgo es un nuevo contacto que conocí – productora de hip-hop puertorriqueña, Melissa Riviere. Esa chica inteligente y ambiciosa está representando los derechos de las canciones de Los Aldeanos fuera de Cuba. Tuvimos una larga e interesante conversación sobre maneras que el rap cubano puede romper la censura y ella comento en un momento “mi enemigo está en Washington.” Sus motivos y trasfondo político no son del todo claros. Sera inevitable volver a encontrarla en este proyecto y estoy recomendando en ser muy cautelosos en tratar con ella.”

Reporte de Bozic para Creative Associates (2009)
Publicado por La Prensa Asociada 2014; página 36
“El otro riesgo es un nuevo contacto que conocí – productora de hip-hop puertorriqueña, Melissa Riviere. Esa chica astuta y ambiciosa está representando los derechos de las canciones de Los Aldeanos fuera de Cuba. Tuvimos una larga e interesante conversación sobre maneras que el rap cubano puede romper la censura y ella comento en un momento “mi enemigo está en Washington.” Sus motivos y trasfondo político no son del todo claros. Sera inevitable volver a encontrarla en este proyecto y estoy recomendando de ser muy cautelosos en tratar con ella.”

 

Me entere al leer los documentos algunas de las profundidades del programa dirigido por Xavier Utset (director en Creative Associates), Rajko Bozic (productor del Exit Festival en Serbia e inversionista de los fondos de la USAID en Cuba), y Adrian Monzón (VJ del movimiento de hip-hop en Cuba, co-productor de eventos como Festival Rotilla y Puños Arriba). Fue un descubrimiento amargo, pero a la vez una pieza clave para entender hechos y rupturas del pasado. Al leer fui descubriendo lo mucho que yo les disgustaba a estos tres personajes. Hasta confronte mensajes de ‘chat’ donde conspiraban en cómo usarme de escudo o como desacreditarme y distanciarme de los raperos cubanos.

A diferencia de las dos previas publicaciones de la Prensa Asociada sobre programas similares (Zunzuneo y la infiltración de clínicas de VIH por extranjeros), este conllevaba un problema ético. Los documentos tenían nombres de personas que vivían en Cuba. Considerando las implicaciones de que se publicaran, les pedí a los reporteros de la Prensa Asociada que tacharan los nombres de personas al margen de la investigación que no estaban directamente involucradas, nombres de personas como Jorge. A lo contrario de las acusaciones de Jorge que yo fui quien “reveló,” en realidad yo fui quien “protegió.” Pero eso no te lo cuenta, aunque lo sabe, porque no le conviene.

Cuando finalmente salió el artículo pude ver el panorama más amplio. No solo por la Prensa Asociada, sino por los varios noticieros que lo retransmitieron en inglés y en español. Al entender mejor los componentes del caso deduje que ciertas relaciones profesionales del pasado se habrán fracturado por tener diferentes perspectivas sobre el propósito de la música y diferentes opiniones sobre la necesidad de este tipo de programas. Mi postura fue, y sigue siendo, que estos programas ocultos son perversos, dañinos, y maléficos; reducen personas a peones, corrompen proyectos orgánicos, y complican el potencial de obtener una diplomacia ética. Pero jamás revelé, critiqué, ni culpé. Sencillamente uní hilos.

Como consecuencia de la publicación, de mi se comentaron muchas cosas. Pero lo que no van a encontrar en ningún lugar, menos únicamente en los escritos de Jorge, es que yo fui “quien propició todas las coordenadas para construir aquel ataque traicionero.” Jorge implica que yo estuve de alguna manera a cargo de delatar personas, o más absurdo todavía, a cargo de la investigación. No, las fuentes principales de esa investigación fueron los archivos escritos por Utset, Bozic y Monzón. Archivos que son mucho más ilustres de lo que podría conocer una sola persona. Con acusarme a mí Jorge sirve la función de diluir la alevosía de ellos, y sospecho de sí mismo. Ya que él fue funcionario en la Asociación Hermanos Saíz cuando se gestionaron las invitaciones de Bozic para que artistas del género viajaran a Serbia como parte del operativo.

Que Jorge se haya montado en una tribuna para desacreditarme ya no me sorprende. Ambos ensayos, el del año pasado y el nuevo, están llenos de falacias y ocurrencias tergiversadas. Al parecer desacreditarme y distanciarme de raperos cubanos se ha convertido en una estrategia. Ya acepté que con cada éxito o fracaso que tenga me criticarán, pero lo que no acepto es que se ataque a terceros por colaborar conmigo.

Eso nos trae al artículo de la semana pasada por Jorge en su blog “Desde La Aldea.” El ensayo lleva la autoría de Lucia Corrales, aparentemente una nueva periodista del rap cubano. Jorge sirve de fuente principal en un artículo compuesto casi entero por sus citaciones. Sospecho que la ‘cortina,’ por no decir nom d’ plume, de Lucia, es una maniobra estilística para poner una mujer a atacar otra.

El propósito principal de su artículo es de criticar a dos raperos cubanos por trabajar conmigo y por ende, “olvidarse del mayoral.”

¿El mayoral? El mayoral es el responsable del manejo equino, es el equivalente al pastor para las ovejas y el vaquero para las vacas. ¿Están insinuando que los raperos cubanos son equivalentes a ovejas o vacas? O quizás quisieron implicar el uso de ‘el mayoral’ con referencia a la tiranía colonial, donde era el titulo del encargado de controlar a los esclavos. De cualquier manera, me repudia las implicaciones de referirse a raperos cubanos como ovejas o esclavos.

Sus inconformidades son contra Bárbaro el Urbano Vargas y a Charly Mucharrima porque participaron en una canción y luego se presentaron en un evento de rap con el cual yo estuve involucrada. Como si una cosa debería excluir la otra. Jorge, quien una vez identificó a Bárbaro como “el futuro del rap” (Revista Movimiento, edición #6; p.44) ahora lo critica por aprovechar ser entre los raperos pioneros de tocar en la Fabrica de Arte Cubano como parte del Festival Les Voix Humaines, simplemente porque yo estaba dentro del marco del evento.

La canción en cual participaron estos dos grandes emcees, titulada “Este es el tema,” es una respuesta a la investigación sobre la USAID y el rap. La disyuntiva que nos quieren señalar Jorge y Lucia es que la canción critica al gobierno cubano, en donde mi crítica sobre el caso es hacia el gobierno estadounidense. Creo que cada cual tiene el derecho de reprochar a quien le corresponda su inconformidad. Yo defiendo sus derechos de criticar a su gobierno, pero hipócritamente, Jorge y Lucia atacan a raperos por trabajar conmigo porque yo critico al mío. Bajo sus criterios: (1) un featuring musical es igual a un pacto político; (2) por participar en un tema, los mismo artistas deben de autocensurarse de exponer o colaborar con otros proyectos culturales; y (3) por formar parte de un elenco creativo, serán criticados.

En el apuro de agarrarse de cualquier cosa para atacarme, y a terceros por trabajar conmigo, Lucia y Jorge publicaron par de graves falacias.

Escriben que el evento fue en septiembre, pero fue el 2 de octubre. Detalle fácil de averiguar si uno investiga, documentado por Progreso Semanal. Pero para su agenda tienen que decir septiembre, porque Jorge estaba en La Habana en septiembre. A lo contrario, el 2 de octubre Jorge no se encontraba en el país. Jorge nunca presenció el evento y si Lucia lo asistió, jamás se presentó como prensa. O sea, la periodista y el comentarista, no presenciaron el acto sobre cual se pintan de expertos.

Nadie que presencio el concierto está citado como fuente de su artículo. Y eso que habían muchos ya que el local se lleno por capacidad. Además podrían haber solicitado un comentario de los artistas del evento como fueron Etian Brebajeman, Papa Humbertico y El Discípulo de Mano Armada, La Reina y La Real, Darwin y Yisi de Golpe Seko, K’merun, DJ Neurys, y DJ Jigüe. Individuos astutos, inteligentes, y consecuentes quien Jorge simplemente minimiza a personas que “nunca se dieron por aludidos.” Bajo la metáfora y el criterio de Jorge y Lucia, ellos serian las vacas o los esclavos que no entendieron que deberían de autocensurarse ante cualquier oportunidad de colaborar conmigo.

Jorge y Lucia tampoco consultaron con los raperos que critican para verificar su presentación. Mucharrima y Barbarito no fueron protagonistas del evento. Barbarito hizo un featuring improvisado con Brebajeman; y Mucharrima se subió al escenario para el cypher de clausura. Ambos fueron invitados de honor, pero ninguno de los dos tenía su propio set en el evento. Pero si ni Jorge o Lucia estuvieron presentes y optaron por circunnavegar la verificación periodística, no lo sabrían.

Yo no fui la productora del evento. El concierto a cual se refieren, titulado “Palabras,” fue producido por el legendario rapero cubano Yrak Sáenz. Yo fui la asistente de producción de Yrak. En el apuro para criticar, Jorge y Lucia fallaron en averiguar quién estaba a cargo del concierto. “Palabras” fue una colaboración entre US-Cuba Artist Exchange, organización para cual Yrak sirve de embajador cultural, y Las Oficinas Leo Brouwer. Poniendo las cosas en su contexto es un código deontológico que Jorge y Lucia deberían poner en práctica.

Ahhhh y…mi punto principal: ¡Los raperos cubanos no son ni esclavos ni vacas, y pueden trabajar con quien les dé la fucking ganas!

Lo que me alarma de las declaraciones hechas por Jorge y Lucia, además de sus metáforas ofensivas, es su insistencia de que ciertos raperos deben de autocensurarse y limitarse de ciertos escenarios. Insisten en el partidismo y la división política del rap, delegando desde sus teclados quien debería trabajar con quien. ¿Que ironía verdad? Su referencia a ‘el mayoral’ me parece más proyección que acusación.

Llevo quince años aprendiendo de, y apoyando a, el rap cubano. No soy una persona de grandes recursos, pero he tratado de hacer lo que puedo con lo que tengo, siempre con la ética de frente. Nunca cobré un medio, tampoco estafe a nadie y jamás cambie mi postura, ni mi agenda. No busco protagonismo, sino resultados. Si hay un resultado que busco con escribir estas líneas es que se cuestionen las estrategias y los propósitos de la desacreditación. Mía, tuya, de algunos, de ciertos, de ellos, de quien sea. Y si hay algo que he aprendido en estas dos décadas, es que ¡el rap cubano no tiene mayoral!

No pienso dedicarme a desmentir y desmenuzar cada acusación que publique Jorge y su tripulación de títeres. Pero intuyo que volverá a pasar, ya que pienso proveerles muchas más oportunidades para montarse en mi contra con los varios proyectos lindos que estoy cosechando. Además, Son Dos Alas, el libro, está por salir y ahí habrá más que suficiente data para ubicar a quien le pueda interesar. Supongo que se seguirá invirtiendo en tratar de desacreditarme y distanciarme, mientras tanto también seguirán haciéndome aun menos manipulable y más notoria.

Dra. Melisa “Emetrece” Rivière
30 de noviembre, 2015

 

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